El comentario de texto aparece en varias asignaturas de la Selectividad (Lengua, Historia, Filosofía…) y muchos alumnos pierden puntos no por no saber, sino por no seguir un método. Aquí tienes uno que funciona.
1. Lee el texto dos veces
La primera, para entenderlo en general. La segunda, subrayando: la idea principal, las secundarias y las palabras clave. No comentes nada hasta tenerlo claro.
2. Identifica el tema y la tesis
Resume en una frase de qué trata (tema) y qué defiende el autor (tesis). Es la base: todo tu comentario gira en torno a esto.
3. Analiza la estructura
Divide el texto en partes (introducción, desarrollo, conclusión) y di cómo se organizan las ideas. Menciona el tipo de texto (argumentativo, expositivo…) y su intención.
4. Comenta forma y contenido
Relaciona qué dice con cómo lo dice: recursos, tono, conectores… Pero siempre justificando con el texto, no soltando teoría genérica. Cada afirmación, apoyada en una cita o referencia.
5. Redacta con estructura y cuida la expresión
Introducción breve, desarrollo ordenado y conclusión que cierre. La coherencia, la cohesión y la ortografía puntúan: cuídalas, es de lo más fácil para ganar décimas.
6. Revisa antes de entregar
Relee buscando errores, frases sin sentido y si has respondido a lo que pedía el enunciado (no a lo que tú querías contar).
Errores típicos
- Parafrasear el texto en vez de comentarlo.
- Soltar teoría sin conectarla con el texto.
- Olvidar la tesis y comentar a la deriva.
Practícalo con corrección real
La mejor forma de mejorar es hacer comentarios y que te los corrijan con los criterios oficiales. El Examinador de Modo Aprobado te pone textos reales del formato de tu examen y te corrige señalando exactamente qué te resta puntos.
💡 Clave: un buen comentario no repite el texto, lo explica: tema, tesis, estructura y justificación con el propio texto.